8. Tu arma secreta: La inversión

Ya sabes lo que es el ahorro y lo perjudicial que es la inflación para tu dinero (billetes y monedas) si lo dejas quieto en una hucha o similar. Hemos visto ejemplos donde convirtiendo tu dinero en cosas perdurables y útiles (el oro y diamantes del rico, o tus hamburguesas que no caducan) te puedes proteger de la inflación y conseguir “empatar” con ella.

Si en vez de tratar de guardar en una caja tus hamburguesas que no caducan (lo cual, lo siento, no se ha inventado aún), metes la tienda o la fábrica de las hamburguesas entera (las cuales sí son perdurables), estarás creando las bases de tu arma secreta para conseguir derrotar a la inflación definitivamente. Me dirás, que esto es una locura:

“¿cómo voy a meter en mi caja (hucha o caja fuerte) una fábrica entera?”

Imagínate por un momento que es posible. Imagínate que hace 40 años en vez de 60€, o en vez de 100 hamburguesas perdurables, hubiese metido un restaurante McDonald’s. Habrás visto que en los últimos años cada vez hay más restaurantes de McDonald’s por la calle (al menos el doble cada 10 años transcurridos, pues el negocio les va muy bien desde hace mucho tiempo). Pues bien, en mi caja mágica de inversión, ahora 40 años después, al abrirla tendría, ni más ni menos, que unos 16 restaurantes McDonald’s en vez de solo uno. Fantástico ¿verdad? Se me habrían multiplicado por 16, a razón de un crecimiento del doble de restaurantes cada 10 años. Es decir, tras 10 años tendría 2 restaurantes, tras la segunda década tendría 4, tras la tercera década tendría 8, tras la cuarta década (a los 40 años) tendría 16. ¡La ganancia es extraordinaria!, solo con meter un McDonald’s, 4 décadas después tendría 16 (el original más 15 McDonald’s nuevos).

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La caja mágica: tras 40 años en vez de un McDonald’s tengo 16.

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7. ¿Los ricos usan cajas fuertes?

En esta entrada vamos a ver qué es lo que meten los “ricos” en las cajas fuertes….¿crees que muchos billetes y monedas?

Al contrario de lo que te puedes imaginar, tras haber visto películas donde roban dinero en cajas fuertes de bancos y chalets de lujo, los ricos no meten su dinero en cajas fuertes. Sí que pueden tener una pequeña parte de su dinero en ellas (muy poco comparado con lo que tienen de verdad), pero este dinero solo lo tienen ahí a mano para sus “gastillos” a corto plazo (un viaje al Caribe a disfrutar del Sol, ir a esquiar una semana a los Alpes, etc.).

En realidad en las cajas fuertes meten oro, diamantes, cuadros, etc., es decir, cosas que valen mucho pero que no son ni billetes ni monedas. Estos bienes que meten en sus cajas (oro, diamantes, cuadros, etc.) al contrario del dinero, no encogen con el paso del tiempo.

“¡Qué suerte tienen!” – dirás – “!A mí me encoge el dinero en mi hucha, o en la cuenta corriente, y a ellos, los ricos, no les encogen sus pertenencias¡ ¡No es justo! ¿Por qué es esto así?”.

 

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Los ricos no meten dinero en las cajas fuertes (les encogería su dinero como en una hucha). Lo que meten son oro, joyas, obras de arte, etc

Si lo piensas bien, te darás cuenta de que con un diamante o con oro, se pueden hacer joyas, y esas joyas cada vez cuestan más caras, Sigue leyendo

6. Luchando contra la inflación: Cuentas de ahorro y depósitos

Ya que el otro día conocimos muy bien a nuestro peor enemigo, la inflación, y su efecto devastador sobre tu dinero en la hucha, vamos a ver como podemos defendernos de él…

Los mayores (tus padres por ejemplo) se dieron cuenta de la inflación hace ya tiempo. En los años 80 la inflación era incluso peor que ahora. En los últimos años la inflación media en España fue del 2% anual (IPC medio entre 2010 y 2015), y en los años 80 (de 1980 a 1990) la inflación era de más del 7% de media. Por eso, tus padres notaron claramente que las cosas subían muy rápidamente de precio, y lo podían apreciar perfectamente de un mes para otro. Nuestros padres, que no sabían lo que tú vas a aprender cuando termines de leer todas las entradas del blog, visitaron su banco para ver cómo les podían ayudar a luchar contra la inflación.

Los bancos ofrecen, además de cuentas corrientes, otros productos que se llaman cuentas de ahorro y depósitos a plazo fijo. Estos productos funcionan de la siguiente manera. Si tienes 100 euros, y los metes en tu banco (se llama ingresar dinero), al cabo de un año te van a dar un dinero adicional como “premio” por guardar tu dinero en su banco. Sigue leyendo

5. Conociendo mejor al dinero: La Inflación y las Finanzas

Ya hemos visto en entradas anteriores cosas muy interesantes sobre dinero. Hoy voy a contarte algunos otros detalles para que conozcas mejor al monstruo que queremos derrotar.

Ya sabes que el precio de las cosas crece con el tiempo por la inflación. Recuerda el caso misterioso de mi hucha y las hamburguesas. Pero quiero indicarte que el incremento de precios ocurre con casi todas las cosas. Mi abuela con una peseta (1 céntimo de euro) podía comprar muchas cosas y ahora con un céntimo no tienes ni para una chuche. El precio de los coches, de las bicicletas, de los libros, del pan, de la Coca-Cola, de todo en general, crece y crece poco a poco. Y ya sabes que si crece es malo para el dinero que tienes quieto en una hucha o similar.

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El precio de las cosas crece y crece según pasan los años (inflación)

Vamos a ver qué pasó con mis 60€, los de la historia de la hucha que te conté, durante estos últimos años, ¡aparte de acumular polvo, claro!. Lo que pasó es que el precio de la hamburguesa fue subiendo poco a poco. El dinero en la hucha hoy (40 años después) sigue siendo 60€, pero su valor es muy inferior. Si el precio de las cosas sube el valor de tu dinero baja.

En la siguiente tabla puedes ver cómo cada 10 años el precio crece significativamente. Y como cada vez puedo comprar menos hamburguesas. Al principio podía comprar 100 hamburguesas, tras 10 años (hace 30) la hamburguesa valía ya 0.96€ y solo me daba para comprar 62 hamburguesas. Luego, hace 20 años solo podía comprar ya 43. Y justo hace 10 años ya solo podía comprar 32. Finalmente hoy en día, como ya sabes, solo puedo comprar 25 hamburguesas. Es decir 4 veces menos hamburguesas que al principio (100/25=4). Y eso se debe a que el precio es 4 veces mayor ahora que hace 40 años (2,4/0,6=4).

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¿Si lloviese dinero del cielo seríamos todos ricos? : La oferta y la demanda

Hoy te intento explicar el motivo de por qué cambia el precio de las cosas ¿Qué hace que el precio suba o baje?

El precio de las cosas depende de la oferta y la demanda. Si hay mucha gente que quiere comprar algo (mucha demanda), el vendedor al verlo subirá el precio, y aun así se seguirá vendiendo (p.ej. el iPhone último tiene una fuerte demanda y se vende caro). El precio en este caso ha subido por la alta demanda. Si baja la demanda, y a nadie le interesa comprar un producto, el vendedor con tal de vender algo y obtener un dinero, bajará el precio, a ver si así se anima la gente a comprar (por ejemplo, los iPhones más viejos que ya no quiere nadie se venden más baratos). El precio ha bajado por la baja demanda. ¿Lo entiendes no? Si la gente desea mucho un producto escaso, el precio subirá. Si la gente no le atrae demasiado un producto y encima hay muchos donde elegir, el precio va a tender a bajar (incluso a veces en contra de la inflación).

Lluvia de dinero para todos
Lluvia de dinero para todos

Seguro que te has hecho alguna vez esta pregunta: ¿Si lloviese dinero del cielo seríamos todos ricos? Sigue leyendo

4. Mi dinero encoge: Un monstruo llamado inflación

Hoy vamos a explicar “el misterio del dinero que encoge”.

Os cuento mi historia para que me creáis. Yo fui niño como vosotros, nací hace 50 años, y con la paga que recibía de mis padres y las visitas de familiares, fui acumulando dinero que metí en mi hucha cerdito. Mi primer cerdito se llenó cuando tenía 10 años (hace 40 años), con un total de 60 euros (bueno entonces se usaban pesetas, pero equivalían a 60 euros). Ya no pude meter más en él. Calculé que con el dinero que tenía ahorrado en el cerdito podía comprarme muchas cosas. Por ejemplo, las hamburguesas eran una de mis comidas favoritas, y cuando yo tenía 10 años costaba cada una unos 60 céntimos de euro (0,60€). Por tanto, había ahorrado tanto que me permitía comprar si hubiese querido 100 ricas hamburguesas. ¡Qué Bien!, ahí tenía mi cerdito con los 60€, a mi disposición para comprarme esas 100 hamburguesas o cualquier otra cosas que me apeteciese en el futuro. Decidí esperar, no gastarlo, y ahorrarlo, ya que en ese momento no lo necesitaba.

Hace poco haciendo limpieza, tras 40 años, me encontré mi vieja hucha que había perdido de vista unos años atrás. Recordé lo que podría comprar con ella, y me dije que iría a hacer una fiesta para celebrarlo; compraría ya mis soñadas 100 hamburguesas e invitaría a mis mejores viejos amigos con ese dinero. Pero, ¡sorpresa! Sigue leyendo