¿Me prestas tu reloj? Te lo devuelvo pronto. Otra curiosidad de la bolsa.

Hoy vamos a hablar de otra curiosidad en la bolsa. Cosas que sorprenden puesto que no encajan con lo que vemos todos los días en la calle, pero que en bolsa es bastante común. Normalmente estás acostumbrado a que si quieres algo, primero lo tienes que comprar, luego lo utilizas, y finalmente si te cansas de ello lo vendes. Es decir, normalmente primero compramos y luego vendemos. La gente especuladora con los precios de las cosas, puede hacer este tipo de operativa buscando una subida del precio de las cosas para luego vender más caro, y así obtener una ganancia. Esto ha sido y es muy común, por ejemplo en las burbujas inmobiliarias, donde la gente compra pisos a un precio para después de unos meses, o años, venderlo más caro, y ganar dinero.

Hoy te voy a contar que hacer justo lo contrario, es decir, vender primero caro para comprar más tarde, y así ganar dinero (la diferencia entre el precio de venta y de compra) es también posible. Te preguntarás ¿pero como voy a vender algo que no tengo? ¿Es eso posible? Pues, sí, lo es. Te lo voy a explicar con una historieta.

 

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Pedro es un chico muy avispado. Se ha dado cuenta que en el mundo de los aparatos tecnológicos, por ejemplo en las cosas que se venden en el MediaMarkt, hay productos de consumo que en cuanto sale uno nuevo, el anterior de la gama, a pesar de seguir siendo muy bueno, baja de precio. Sigue leyendo

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Más sobre la renta fija: Seguridad y Rentabilidad

Hoy volvemos a repasar un concepto que ya hemos visto: la renta fija. Es importante que aprendas bien su significado, sus ventajas y limitaciones, si quieres ser un buen inversor.

Como ya sabes, puedes invertir en renta fija comprando bonos u otros productos similares (letras, obligaciones, etc..). Al comprar renta fija o bonos lo que estás haciendo es prestar tu dinero a alguien que lo necesita para poder mejorar un negocio o actividad económica (por ejemplo para ayudar a Juan con su puesto de helados tal y como vimos en pasadas entradas).

Ya sabes que como premio te pagarán todos los meses un cupón o interés por ser tan amable de prestárselo, y además al final del plazo del préstamo (a los 3, 6 o 12 meses, o a los 3, 5, 10 años, etc.) te devolverán el dinero inicial prestado.

Debes saber que el cupón o interés que te pagarán de premio será mayor cuanto menos fiable sea la persona o el negocio al que se lo prestas. Si prestas tu dinero a alguien que es muy fiable, te pagarán menos dinero con los cupones; y si el negocio no es tan predecible o fiable, te deben premiar con un mayor cupón. Por ejemplo, las empresas fiables te pueden dar un 2% o 3% de interés, y otras algo más arriesgadas te deben dar más de un 4-6%. Normalmente no es buena idea prestar tu dinero a empresas que te den más de un 8% de interés, por su inseguridad. Se llaman bonos basura, y es probable que te paguen buenos intereses los primeros años, pero hay un riesgo significativo de que al final no recuperes tu dinero inicial.

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12. Un mercado diferente: La bolsa

Hola ¿Que tal? Tras leer la pasada entrada, titulada “11. La empresa de helados: Buscando inversores” ¿Habéis dedicado tiempo a pensar un poco sobre la historieta de Juan y sus amigos? ¿Qué crees que ocurrirá si las cosas no salen tan bien como Juan pensaba? ¿Y si algún amigo se pone nervioso y se impacienta? Eso de prestar tu dinero a los demás puede ser algo preocupante si no lo prestas a la persona correcta ¿verdad?. Vamos a ver el desenlace, y averiguar que relación tiene todo esto con el mercado denominado “bolsa” que da nombre a esta entrada.

Ha comenzado el mes de Junio, el tiempo es agradable pero no hace mucho calor, y no apetece mucho ir a la playa. La venta de helados está siendo muy baja y uno de los amigos de Juan (un inversor en renta fija) se está poniendo nervioso. Ya no confía mucho en que vaya a recuperar su dinero. Piensa que quizás se ha equivocado con la inversión, incluso sabiendo que cobrará con su cupón antes que los accionistas (los de renta variable). Pero, no lo ve claro y quiere quitárselo de encima (quiere venderlo).

Coge su papelito de renta fija, y se va a la fuente del pueblo, e intenta buscar a alguien que le compre su papelito.

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8. Tu arma secreta: La inversión

Ya sabes lo que es el ahorro y lo perjudicial que es la inflación para tu dinero (billetes y monedas) si lo dejas quieto en una hucha o similar. Hemos visto ejemplos donde convirtiendo tu dinero en cosas perdurables y útiles (el oro y diamantes del rico, o tus hamburguesas que no caducan) te puedes proteger de la inflación y conseguir “empatar” con ella.

Si en vez de tratar de guardar en una caja tus hamburguesas que no caducan (lo cual, lo siento, no se ha inventado aún), metes la tienda o la fábrica de las hamburguesas entera (las cuales sí son perdurables), estarás creando las bases de tu arma secreta para conseguir derrotar a la inflación definitivamente. Me dirás, que esto es una locura:

“¿cómo voy a meter en mi caja (hucha o caja fuerte) una fábrica entera?”

Imagínate por un momento que es posible. Imagínate que hace 40 años en vez de 60€, o en vez de 100 hamburguesas perdurables, hubiese metido un restaurante McDonald’s. Habrás visto que en los últimos años cada vez hay más restaurantes de McDonald’s por la calle (al menos el doble cada 10 años transcurridos, pues el negocio les va muy bien desde hace mucho tiempo). Pues bien, en mi caja mágica de inversión, ahora 40 años después, al abrirla tendría, ni más ni menos, que unos 16 restaurantes McDonald’s en vez de solo uno. Fantástico ¿verdad? Se me habrían multiplicado por 16, a razón de un crecimiento del doble de restaurantes cada 10 años. Es decir, tras 10 años tendría 2 restaurantes, tras la segunda década tendría 4, tras la tercera década tendría 8, tras la cuarta década (a los 40 años) tendría 16. ¡La ganancia es extraordinaria!, solo con meter un McDonald’s, 4 décadas después tendría 16 (el original más 15 McDonald’s nuevos).

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La caja mágica: tras 40 años en vez de un McDonald’s tengo 16.

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