Cobrar por esperar en tus compras: Curiosidades en la bolsa (opciones put)

Invertir con éxito en bolsa se consigue fundamentalmente comprando a buen precio acciones (renta variable) de buenas empresas que tengan un gran negocio detrás. También puedes complementarlo comprando bonos (renta fija) que te dan un interés (cupón) como premio por prestar tu dinero a un estado o una empresa. Este tipo de inversión lo puedes hacer utilizando diferentes formas (o vehículos de inversión): mediante fondos de inversión “de autor” buenos (como los de Azvalor, Magallanes, Cobas, Metagestion, Bestinver, etc.), mediante fondos que replican índices bursátiles (S&P500, MSCI World, etc.), y también, si le puedes dedicar tiempo y te gusta hacerlo, eligiendo tú mismo tus propias compras de empresas.

Recuerda esto: A largo plazo la mejor forma de invertir es la bolsa, y no debes confundir lo que te voy a contar ahora, que es un caso de inversión más avanzado, y rebuscado, que no tienes por que usar, ni es necesario hacerlo, pero que creo que es bueno que conozcas y te sorprendas con él. El mundo de la bolsa tiene muchas cosas extrañas, pero a la vez curiosas y bonitas. ¿Te imaginas que cuando te decides a comprar algo, alguien te dice que te paga por esperar un tiempo y llegar a comprarlo luego incluso más barato?. Te lo voy a tratar de contar de una forma sencilla con un ejemplo que les ocurre a nuestros dos protagonistas de hoy: Juan y María.

black_friday

Juan lleva un tiempo mirando un teléfono móvil de alta gama (Samsung S7), es bastante bueno y cumple con las características que él quiere, pero está demasiado caro para su gusto. Sin embargo ha visto que se ha puesto de rebajas un 50% en el “Black Friday”.
Sigue leyendo

¿Para qué ahorrar e invertir si tenemos un estado del bienestar?

Hoy quiero que reflexiones sobre algo muy importante, y ayudarte a ser más crítico sobre las cosas que nos obligan a hacer nuestro políticos y que nos afectan en nuestra libertad económica. Esta entrada no te va a dejar indiferente, te lo aseguro.

Estamos y vivimos en un “estado del bienestar”. Así le gusta llamarlo a los políticos. Esto quiere decir que nuestro “papá” estado, mediante aportaciones que pagamos a la seguridad social todos los meses, nos “promete” que nos cuidará y que cuando seamos viejecitos tendremos una pensión de jubilación (una paga mensual) que nos permitirá vivir tranquilamente toda la vida. Es justo decir que además de la pensión de jubilación, el estado del bienestar a través de la seguridad social también incluye la cobertura ante bajas por enfermedad y desempleo (es decir, te sigue pagando aunque estés malo o pierdas el trabajo), pero debes saber que lo que pagas a la seguridad social no incluye la asistencia sanitaria que recibes cuando vas al médico o te ingresan en el hospital (esto se financia en España con otros impuestos – IVA, IRPF, etc – desde 1999).

estado_bien_estar

Para disfrutar de este estado de bienestar, de una forma solidaria, nos obligan a destinar una parte de nuestro sueldo a esta buena causa. Hay que ser generoso ahora con el estado para que en un futuro el estado nos cuide cuando le necesitemos.

Si esto es así, te preguntarás ¿Y para qué quiero ahorrar e invertir? ¿para que quiero hacer que crezca mi dinero pensando en mi futuro? Y podrás pensar que para garantizar nuestro futuro y seguridad ya está ahí nuestro “papá” estado, que nos aparta una parte de lo que ganamos (cuotas de la seguridad social, impuestos, etc)  y nos ha creado un estupendo “estado del bienestar” que promete cuidar de nosotros y darnos lo que necesitemos cuando llegue el momento. Los políticos además nos lo recuerdan frecuentemente, que gracias a ellos podemos estar tranquilos, y por tanto no hace falta que nos preocupemos de finanzas ni de ahorrar, ni mucho menos de invertir. ¿Les damos entonces las gracias a todos nuestros políticos, verdad? Sigue leyendo